Danza Tántrica
con Eduardo Socolovsky
Estos son cuatro encuentros para que experimentes de forma 100% vivencial a través de danza, respiración y movimiento consciente la práctica del Tantra.
No hace falta que sepas bailar ni meditar.
Formato del curso:
- Cuatro encuentros vía zoom de 1 hora junto al creador de la formación de Guías de Meditaciones Tántricas: Eduardo Socolovsky.
- Música en vivo y movimientos guiados.
- Círculo de palabra para consultas.
Es recomendable que los participantes cuenten con buen sonido y un celular o computadora con cámara para que el facilitador
las pueda ver y hacer correcciones durante el taller.
El Tantra te invita a ser total, y este taller es para experimentar la totalidad a través del cuerpo y que vivas el silencio que encontramos luego de movernos: la meditación.
Ir de la totalidad al vacío y del vacío a la totalidad, es la polaridad que experimentamos a través de la danza tántrica y la meditación.
Este ciclo es facilitado por:
Eduardo Socolovsky
Fundador y Presidente de Fundación Artes Saludables. Fue formado en Tantra con Astiko López durante 10 años en España y en India.
Se formó en Yoga Clásico, Dharma Védica, Ayurveda, Kundalini Tantra y Vedanta, durante 6 años bajo el método tradicional en la Escuela Vaidika Vidyalaya (Vaidika Pratisthana Foundation) bajo la guía personal de Swami Shankara Tilak Paramahamsa Saraswati
Lleva 20 años dedicado a la investigación y desarrollo de las artes del auto-conocimiento. Ha guiado cursos y retiros en diferentes países de Asia, Europa y Latinoamérica y actualmente reside en Villa Yacanto de Calamuchita, Córdoba donde dirige Yacanto Saludable.
¿Querés conocer más
de nuestra escuela?
Mirá las entrevistas con Eduardo Socolovsky, Presidente de la Fundación Artes Saludables y director de la Formación de Meditaciones Tántricas y Astiko Lopez, su maestra y discípula directa de Osho.
¿Querés conocer más de nuestra escuela?
Mirá las entrevistas con Eduardo Socolovsky, Presidente de la Fundación Artes Saludables y director de la Formación de Meditaciones Tántricas y Astiko Lopez, su maestra y discípula directa de Osho.
“¿Qué diferencia el Tantra de otras terapias?”
El Tantra no es una terapia, aunque para ofrecerlo en nuestra cultura, en nuestro sistema, le necesitemos dar un formato de terapia.
De entrada, casi todas las terapias parten de la base de que uno no está bien, de que hay algo que necesita ser arreglado y la terapia es el arreglo. Hay un diagnóstico para ver cuál es el problema y hay implicado de alguna manera un juicio de que algo no está bien.
Según el Tantra, este mismo juicio empeora el problema. Entonces es un camino totalmente contrario. Partimos de la base de no juzgar y de aceptar. Se diferencia de casi todas las religiones también, que parten de la base de que hay algo malo en el ser humano y tiene que corregirlo y comportarse. El Tantra simplemente te invita a estar presente, a aceptarte como sos.
Una de las cosas que más suele decir la gente que se siente inspirada por las actividades de Tantra y que de alguna manera pudo crecer y expandirse, es que en el Tantra no necesariamente tenés que ponerte a contar tus problemas. Muchas veces, como decía Einstein, no podés solucionar un problema desde el mismo plano o nivel de consciencia que lo generó.
El problema es la mente y, si tratamos de solucionarlo desde la mente, no es posible. Por eso en el Tantra, trabajamos con el cuerpo, con la sexualidad, con la respiración. Es una vía directa en la que no interviene demasiado la mente. Simplemente le damos el lugar que le corresponde. La mente es donde se implantan todos los programas, todos los condicionamientos que llevan a la enfermedad.
Entonces, la diferencia más grande del Tantra con otras terapias es que va directamente al núcleo. Sea cual sea el problema, no tenemos la necesidad de estudiar o clasificar diferentes tipos de “problemas” mentales o emocionales de la gente como sucede, por ejemplo, en la medicina occidental que tiene listados de enfermedades y van descubriendo enfermedades nuevas. En la filosofía oriental no existe eso, siempre buscamos ir a la esencia. Entonces, sea cual sea la manifestación de ese desequilibrio siempre hacemos el mismo trabajo. En el caso del Ayurveda, equilibrar los doshas, en el caso del Tantra, ir al corazón. De la mente al corazón. De la coraza a la vulnerabilidad.
Eduardo Socolovsky
