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Orgasmo sin eyaculación: abrir el corazón

“Hoy en día muchos varones quieren aprender técnicas para no eyacular rápido o para tener orgasmos sin eyaculación, pero buscan hacerlo a través de artificios físicos, como puede ser aguantarse la eyaculación o incluso apretarse debajo del perineo para bloquear físicamente la salida del semen. Desde un punto de vista chamánico, que está más relacionado con entrar en estados expandidos de consciencia, hay otras vías para lograr esto. Una manera es a través de obtener nociones de entendimiento profundo de cómo funciona la energía, lo que hace que esta cambie su comportamiento y fluya de otra manera, o también puede ser por medio de trabajos que potencien la sensibilidad y la capacidad de concentración, que permitan que se pueda separar la eyaculación del orgasmo.  

 

Pero, ¿para qué queremos separar la eyaculación del orgasmo? Más allá de que esté de moda, una de las cosas más importantes que se logra es tener un montón de energía disponible que va al cerebro, a la mente, a los canales en el corazón, en el pecho, un montón de canales energéticos que te permiten vivir la vida más plenamente. En suma, permite estar en un estado de éxtasis, en un estado orgásmico, que no depende de causas o factores externos.

 

Ahora bien, no es posible separar la eyaculación del orgasmo sin tener una actitud de servicio hacia la mujer, una predisposición de honrar a la diosa, de ser generoso con la mujer que tenemos al lado. Además de que esta predisposición implica una cuestión de generosidad hacia ella, es fundamental una disponibilidad del corazón hacia la compañera para lograr la separación del orgasmo de la eyaculación, porque eso va a permitir que la energía fluya hacia los chakras superiores, que es la clave que va a hacer que la disociación ocurra.

 

Entonces, indagar en el aspecto devocional es importante. Esto es, en los bloqueos internos que impiden tener una predisposición devocional hacia lo femenino, que se puede trabajar con técnicas de respiración en el pecho que ayudan a desbloquear las energías que impiden abrir el corazón.

 

Para ello es importante saber que el hombre tiene su centro receptivo, femenino, en el pecho. Este centro receptivo, enfocado en el corazón, permite recibir energía de la compañera, que tiene su foco positivo en sus pechos, con el cual penetra al hombre. Y que este centro receptivo, que tiene en el pecho los hombres, no solamente sirve para recibir energía de la mujer, sino que al abrirlo se puede recibir energía del propio polo positivo, ubicado en lo genital. Pero además permite recibir energía de todo el universo. Permite recibir energía de la tierra, de la naturaleza, del cielo, de todas las energías cósmicas que se invoquen en un momento determinado, con las que se vibren acordemente para la creación en nuestra vida.” Eduardo Socolovsky

“El verdadero amor no pone límites ni limitaciones. Más bien da libertad. Y parte de la premisa de que cada uno de los dos miembros de la pareja es un ser completo por Sí mismo. De ahí que los dos amantes respeten y acepten de forma incondicional las decisiones y comportamientos de su compañero sentimental.

 

Principalmente porque cada uno hace uso de su libertad con madurez, consciencia y responsabilidad, actuando de la manera que lo considere oportuno en cada momento y frente a cada situación.

 

La paradoja es que cuanta más libertad y respeto existe en el seno de una pareja, más unión, conexión y fidelidad experimentan los amantes entre sí.

 

Así es como finalmente pasamos del paradigma del yo al del nosotros, formando un auténtico equipo con nuestro compañero sentimental.

 

De hecho, el verdadero matrimonio va mucho más allá de cualquier unión de carácter legal, social y económica. En esencia, se trata de un acto simbólico por medio del que dos amantes se comprometen a seguir aprendiendo y evolucionando juntos, convirtiéndose en un espejo el uno para el otro donde ver reflejada la mejor versión de sí mismos.” Borja Vilaseca

 

 

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