El primer paso hacia el mundo de Merlín es reconocer que existe – con eso basta. Al sentarse a reflexionar sobre esta lección es probable que la mente se rebele, rechazando la noción misma de que exista otro punto de vista válido, un camino distinto al propio.
Las emociones quizás se unan a esa ola de desconfianza, angustia, aburrimiento, escepticismo y desdén, lo que sea que surja.
No hay que resistirse a esos sentimientos. Sencillamente son la forma habitual de seleccionar y escoger. Rechazando la mente se coloca en primer plano. Durante años nos ha servido fielmente, alejando de nosotros las cosas desagradables.
La pregunta es si las tácticas de la mente realmente han funcionado. Es probable que la mente logre hacernos inteligentes, pero está mal equipada para darnos la felicidad, la realización y la paz.
[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][et_pb_row _builder_version=”4.5.7″ _module_preset=”default”][et_pb_column _builder_version=”4.5.7″ _module_preset=”default” type=”4_4″][et_pb_text _builder_version=”4.5.7″ _module_preset=”default” hover_enabled=”0″]Merlín no discute con la mente. Todos los debates son producto del pensamiento, y el mago no piensa. El mago observa. Y ahí está la clave de lo milagroso, porque todo lo que vemos en nuestro mundo interior podemos hacerlo realidad en el mundo exterior.
Permitamos que el agua de la sabiduría se cuele a través de pasajes secretos hacia el interior de nuestro ser, y observemos.
El mago está dentro de nosotros y solamente ansia una cosa: nacer.
Deepak Chopra, El Sendero del Mago
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