Cíclicas como la Luna. Salvajes como una Loba. En cada Mujer habitan fuerzas muy poderosas. Si no las conoces bien, esas fuerzas pueden salirse de control. Puedes sentirte perdida, sin rumbo. Incluso sentir que ni tú misma te conoces. No tengas miedo de tu poder. Date el permiso de crecer y menguar al ritmo de la luna. Date el permiso de explorar tu naturaleza más salvaje. Date el permiso de sentir todas las Diosas que te habitan.
[/et_pb_text][/et_pb_column][/et_pb_row][/et_pb_section][et_pb_section fb_built=”1″ _builder_version=”4.5.7″ _module_preset=”default”][et_pb_row _builder_version=”4.5.7″ _module_preset=”default”][et_pb_column type=”4_4″ _builder_version=”4.5.7″ _module_preset=”default”][et_pb_text _builder_version=”4.5.7″ _module_preset=”default”]«Una vez que la mujer se vuelve consciente de las fuerzas que influyen sobre ella, obtiene el poder que ese conocimiento proporciona. Las “diosas” son fuerzas poderosas e invisibles que moldean la conducta e influyen en las emociones.
El conocimiento acerca de las “diosas” dentro de las mujeres constituye un nuevo territorio para el aumento de la conciencia sobre las mujeres. Cuando una mujer sabe qué “diosas” son las fuerzas dominantes dentro de ella, adquiere un autoconocimiento sobre la fuerza de ciertos instintos, las prioridades y las capacidades, y también las posibilidades de encontrar un propósito personal a través de las opciones que toma y que otras personas pueden no estimular.»
Jean Shinoda Bolen
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